Legal · AI Act
¿La pieza se tiene que identificar porque la IA ha generado o alterado una parte relevante?
KARMINA × UTOPIQ · GUÍA PRÁCTICA
Una guía abierta para decidir cuándo hay que explicar el uso de IA, cuando hay que revisar derechos y cuando el criterio de marca tiene que poner el límite.
EN 60 SEGUNDOS
La pregunta importante no es si el equipo ha utilizado una herramienta de IA. Es si la pieza final crea o modifica de manera relevante aquello que el público ve, escucha o puede interpretar como real.
La transparencia tampoco sustituye los derechos de autor, el consentimiento, la protección de datos ni la responsabilidad editorial.
Ver la regla práctica ↓TRES CAPAS DIFERENTES
Una pieza puede cumplir una capa y fallar en otra. El orden correcto es revisarlas todas antes de publicar.
¿La pieza se tiene que identificar porque la IA ha generado o alterado una parte relevante?
¿Tenemos permiso, licencia y consentimiento para utilizar los materiales, las obras y las personas?
¿La pieza encaja con la voz, los valores y el nivel de riesgo que la marca quiere asumir?
LA REGLA PRÁCTICA
Si la respuesta apunta a una representación realista, una alteración relevante o una posible confusión, hay que hacer visible la intervención y revisar el caso.
¿La IA solo ha ayudado a trabajar o ha creado o modificado el contenido final?
¿Puede hacer creer que una persona, un producto, un lugar o un hecho real era diferente?
¿Alguien podría interpretar la pieza como una fotografía, declaración, grabación o evidencia auténtica?
SEMÁFORO INTERNO RECOMENDADO
Es una herramienta de trabajo, no una calificación jurídica automática. El contexto siempre puede cambiar la decisión.
Ideación, planificación, corrección, traducción o retoque menor con revisión humana. La herramienta interna no tiene que convertirse en protagonista.
La IA participa creativamente o puede generar dudas, aunque la pieza sea ficticia. Identificarla es una buena práctica.
La IA crea o altera sustancialmente personas, voces, productos, lugares o hechos. Hace falta una indicación clara y perceptible.
Si faltan derechos, consentimiento o validación, o la pieza puede engañar de manera perjudicial, no se tiene que publicar.
CASOS PRÁCTICOS
Abre el formato que necesitas y contrasta el tipo de intervención, no solo la herramienta utilizada.
Asistencia editorial o publicación automática: el control humano marca la diferencia.
Preguntar ideas, estructurar un calendario o corregir ortografía.
Crear un primer borrador y reescribirlo con control editorial efectivo.
Publicar casi intacto un texto comercial generado con IA.
Publicar información de interés público sin revisión editorial real.
Inventar una cita, unos datos o unas declaraciones.
Un retoque técnico no es el mismo que alterar aquello que supuestamente existía.
Recortar, redimensionar, ajustar luz o eliminar una imperfección menor.
Ampliar un fondo neutro o sustituir un cielo sin cambiar el significado.
Añadir personas, productos o público inexistente en una escena realista.
Simular un local o producto todavía no existente como si fuera una fotografía.
Usar la identidad de una persona sin permiso o atribuirle una conducta falsa.
La manipulación importa cuando modifica lo que el público cree que pasó.
Cortar planes, estabilizar, corregir color o crear subtítulos revisados.
Eliminar un elemento del fondo si no cambia el contexto documental.
Hacer que alguien diga palabras que no ha pronunciado.
Crear un avatar realista o planes ficticios de un lugar real.
Presentar un testigo ficticio, un incidente o una noticia falsa como reales.
El consentimiento es necesario, pero no elimina el deber de explicar qué escucha el público.
Limpiar audio, transcribir o mejorar una grabación sin cambiar palabras.
Crear una voz corporativa ficticia o una pieza musical asistida.
Clonar una voz con permiso cuando puede parecer una grabación auténtica.
Hacer doblaje o sincronización labial manteniendo la voz aparente de la persona.
Clonar una voz sin permiso o simular declaraciones sensibles.
CÓMO ETIQUETAR
El aviso tiene que ser entendedor, visible o audible según el formato, llegar a tiempo y ser accesible. No conviene esconderlo detrás de un “más información” ni confiar solo en metadatos.
“Imagen generada con inteligencia artificial.”
“Imagen real modificada sustancialmente con IA.”
“Recreación visual generada con IA. No es una fotografía real.”
“Vídeo dramatizado con imágenes generadas con IA.”
“Voz sintética generada con IA.”
“Avatar virtual. No es una persona real.”
Mejor decirlo claro. “Creado con IA” explica más que un hashtag, un icono poco conocido o una fórmula ambigua como “mejorado con tecnología”.
CRITERIO DE MARCA
Un libro de estilo de IA convierte una discusión abstracta en decisiones repetibles: qué formatos admiten IA, qué no se genera nunca, cómo se etiqueta y quién aprueba las piezas sensibles.
No identificamos la IA que solo nos ayuda a trabajar. La identificamos cuando crea o modifica de manera relevante aquello que el público puede interpretar como real.Construir la base de criterios y permisos ↗
ANTES DE PUBLICAR
La decisión no tiene que quedar dispersa en mensajes o depender de quién esté disponible aquel día.
Qué herramienta se ha utilizado y con qué finalidad.
Qué parte del contenido ha generado o modificado.
Si representa personas, productos, lugares o hechos reales.
Si hay consentimiento y licencias suficientes.
Qué etiqueta se ha aplicado y dónde aparece.
Quién ha revisado los datos y aprueba la pieza final.

DEL DOCUMENTO AL DÍA A DÍA
Karmina y Utopiq ayudan a los equipos a convertir obligaciones generales en un libro de estilo, un circuito de aprobación, formación adaptada y una manera clara de registrar las decisiones.
FUENTES OFICIALES
Esta guía es orientativa y no sustituye el asesoramiento jurídico. Ante un caso sensible, hay que revisar el rol de la organización, el sistema utilizado y el contexto de publicación.